Dimare Collection

Acceso a la playa en El Laguito: la servidumbre que el vendedor enseña y la que existe en el registro

En El Laguito el camino por el que se baja al mar casi nunca pertenece al inmueble que se está vendiendo. Pasa por predio ajeno, por bien de uso público o por un acuerdo verbal entre vecinos, y las tres cosas se verifican de manera distinta.

La playa y la zona de bajamar son bienes de uso público, así que el derecho a estar en la playa no es el problema: el problema es llegar. El acceso que de verdad vale es el que está constituido como servidumbre e inscrito en el folio de matrícula del predio que la soporta, porque solo así sigue existiendo cuando el vecino vende, construye o cierra el portón. Un sendero tolerado durante años no es un derecho inscrito, y cuando se interrumpe el comprador descubre que su inmueble frente al mar depende de un pleito. Eso se refleja en el precio, en la posibilidad de rentar y en si el banco acepta el inmueble como garantía.

La diferencia de trámite aquí no está en el suelo sino en el edificio: casi todo es propiedad horizontal antigua y densa, y quien decide no es el Distrito sino la asamblea de copropietarios a través del reglamento. Comprar supone leer ese reglamento antes que cualquier folleto, revisar las actas de asamblea de los últimos períodos y pedir a la administración el paz y salvo, el presupuesto aprobado y el detalle de cuotas extraordinarias, porque un acuerdo de obra ya votado se traslada al comprador aunque no lo haya firmado. Como el sector vive del alojamiento, se añade el registro nacional de turismo: el prestador debe estar inscrito, el reglamento tiene que admitir ese uso y las dos cosas deben coincidir, porque una se exige por entidad nacional y la otra depende de los vecinos. La contraparte suele ser un propietario que ya explota la unidad, a veces con un operador de por medio y con contratos de administración vigentes, de modo que hay que saber qué se transfiere junto con el inmueble y qué queda atado al operador anterior.

Lo propio de El Laguito

La punta de Bocagrande, rodeada de agua por casi todos sus costados y volcada al alojamiento de visitantes desde que se construyó. Torres de apartamentos antiguas y muy densas, con gran parte de las unidades dedicadas a estancias cortas y a aparta hoteles. Se entra únicamente atravesando Bocagrande por una vía estrecha que termina en la punta, sin salida alternativa.

  • qué dice el reglamento de propiedad horizontal sobre el alquiler por días, porque la asamblea puede haberlo limitado y eso define el negocio
  • si la unidad y el edificio están inscritos en el registro nacional de turismo y a nombre de quién, porque el requisito recae sobre quien presta el servicio
  • el estado de las cuentas y de los pleitos de la copropiedad, además del mantenimiento de fachada y de redes en un edificio expuesto al salitre

Qué verificar, paso a paso

  1. Pida el certificado de tradición y libertad del predio que se vende y también el del predio por donde pasa el acceso. Una servidumbre deja huella en los dos folios: en uno como derecho, en el otro como gravamen.
  2. Pregunte al vendedor por la escritura que constituyó la servidumbre y pídala completa. Si la respuesta es que «siempre se ha pasado por ahí», eso es una respuesta y conviene anotarla.
  3. Compare el trazado real del camino con los linderos de la ficha catastral del IGAC, para saber por qué predios cruza de verdad.
  4. Consulte en el POT si en el polígono de El Laguito hay vía o acceso público previsto, y si el urbanizador quedó con obligación de entregarlo.
  5. Verifique en la Rama Judicial si hay procesos en curso entre los colindantes, que es donde aparecen los pleitos de paso antes de que nadie los mencione en la visita.
  6. Si el camino baja a la playa, pregunte a DIMAR si ese tramo tiene concesión o algún cierre autorizado, porque un acceso puede estar limitado sin que ningún vecino tenga la culpa.

Errores que salen caros

  • Dar por hecho que un inmueble en primera línea tiene acceso propio. En este litoral la franja frente al mar es pública y el paso hacia ella es lo que se negocia.
  • Aceptar una servidumbre pactada en la promesa sin verificar que esté inscrita en el folio del predio que la soporta. Lo que no está inscrito no obliga al tercero que compre después.
  • Suponer que la portería del conjunto resuelve el asunto. El acceso a la playa a través de un conjunto depende del reglamento de propiedad horizontal y, cuando hay concesión, de la autoridad marítima.

Preguntas frecuentes

Si la playa es pública, ¿por qué puede faltarme el acceso?
Porque el carácter público de la playa no crea un camino sobre predio privado. Lo que da derecho a pasar es la servidumbre inscrita o una vía pública, y eso se consulta en el registro y en el POT.
¿Sirve un acuerdo firmado con el vecino?
Sirve entre quienes lo firmaron. Para que acompañe al inmueble cuando el vecino venda tiene que estar constituido e inscrito; pregunte por la escritura y por el folio.
¿En qué sectores es más frecuente el pleito de paso?
Donde hay lote sin desarrollar entre la vía y el mar, como ocurre en Manzanillo del Mar y en los tramos todavía abiertos de Cielo Mar y Punta Canoa. En El Laguito la pregunta se hace igual, con el certificado de los dos predios en la mano.

Dónde comprobarlo

Organismos oficiales. Las cifras concretas se piden allí, no se copian de un anuncio.

Actualizado 05/11/2026

Este artículo en otros idiomas English

¿Le interesa una propiedad en esta zona?

Escríbanos y le enviamos las opciones disponibles.

Dimare Collection no vende ni intermedia propiedades en Miami. Esta es una página informativa: las operaciones las realizan corredores licenciados en el estado de Florida. Este texto no es asesoría legal, fiscal, migratoria ni hipotecaria; describe qué preguntar y a quién. Las normas y los organismos citados pueden cambiar: confirme siempre en la fuente oficial. Operado por Nisimblat Consulting SAS.